Era Farnicul un estúpido enanetto que habitaba una choza mugrienta en el caluroso polo sur.Un día, cuando caminaba por un vertedero próximo a su "casa", se encontró con las barbas mutantes de su vecino.
-¡Dame esa piel de plátano!-berrearon las barbas-¡Necesito comer!
-¡Jamás te daré mi único alimento!-berreó Farnicul
Entonces se armó una pelea encarnizada
Pero las barbas de su vecino eran muy poderosas y, le atestaron un golpe con el que le desmayaron y le llevaron a su profunda, oscura y húneda cueva.
Continuará.......
La historia es muy disparatada y divertida
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